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El Seminario sobre el tema de la producción académica responde a una necesidad internacional, cual es discutir el papel de las universidades y otros centros de conocimiento en función de las necesidades de la sociedad del conocimiento. Venezuela satisfizo, exitosamente, a pesar del déficit que puedan mencionarse, el papel de la universidad en la sociedad del entrenamiento. En efecto, las élites profesionales, civiles y militares, fueron formadas en ese largo período entre 1958 y 1998. En aquel momento accede al poder en Venezuela un gobierno con vocación revolucionaria, lo cual coincide con la explosión de la sociedad del conocimiento.
¿Ha estado Venezuela en condiciones de asumir esa responsabilidad, o acaso se mantiene atada a los mecanismos de la universidad docente, credencialista y en cierto modo burocrático? Teniendo el potencial para convertirse en un país productor de conocimientos académicos nos mantenemos como importadores natos del mismo, de diversas fuentes, algunas de ellas inexplicables, porque lo hacemos desde países cuyo nivel se halla por debajo del nuestro, ¿Por qué Venezuela no avanza en esa materia tanto como lo demandaría el esfuerzo de financiamiento y apoyo que prestan los gobiernos? Si no pudiéramos abrir en el país WCU (World Class Universities), ¿no podemos acaso crear lo que podemos denominar EIPC (Espacio Integrado de Producción de Conocimientos), utilizando el pool de talento existente en el país?
Dividimos en el Seminario la producción de conocimientos en los espacios naturales, desde el local hasta el internacional, ¿en qué nivel debe moverse la academia venezolana? Por ello los paneles que vamos a sostener en este Seminario, la producción de conocimientos académicos a nivel institucional, regional, nacional e internacional. En cada caso caben preguntas, a veces sin respuestas evidentes, pero en todos los casos, ¿debe ser ‘rentable’ la producción de conocimientos académicos o debe dejarse ello para los laboratorios industriales y las empresas comerciales?
¿Por qué unos miembros de la academia producen conocimiento y otros no? ¿Cómo estimular que aumente la producción académica? ¿Qué tiene que ver con el nivel de producción cuestiones como la libertad académica, la autonomía universitaria y variables tales como el género, estado civil, clase social de origen, área de especialización y así sucesivamente? ¿Por qué el sector privado venezolano es tan débil en esta materia y en todo caso ¿Por qué el Estado no ha logrado regular mediante estímulos que este sector contribuya en una mayor proporción al producto territorial bruto académico? ¿Debe el Estado regular o debe controlar la producción de conocimientos?
La producción de conocimientos, académicos e industriales, es una imperiosa necesidad de países como Venezuela y de regiones como América Latina y el Caribe. El desequilibrio se agranda cada vez más. Por ejemplo, en el mundo hay 894 investigadores por cada millón de habitantes; pero 3.272 en los países avanzados y 374 en los países en desarrollo. En el caso venezolano se observan contradicciones interesantes de analizar. Mientras se informa que Venezuela adjudica a la actividad científica las proporciones propias de los países en desarrollo, más del dos por ciento del PTB, el número de investigadores se mantiene constante y la producción académica tiende a disminuir, y en todo caso no hay un vínculo visible entre lo que se produce y la calidad de vida de los venezolanos, y es un conocimiento de consumo local, porque no se exporta, si bien pudiera argumentarse que en los últimos años la nación ha exportado talento al exterior, de calidad, sin haber podido sustituirlo. |






